SANTO DOMINGO.– Las autoridades norteamericanas utilizaron a un agente encubierto que le pagó 10 mil dólares en efectivo al hoy supervisor de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos en Santo Domingo haciéndose pasar por un interesado en conseguir una visa estadounidense y que utilizó como intermediario a un empresario artístico, según consta en el expediente acusatorio del cual EL DÍA obtuvo copia.
La transacción se acordó en dos pagos que consistieron en los primeros tres mil dólares para acordar el trabajo y que se pagaron mediante transferencia y los otros siete mil al entregarle el pasaporte. El último pago lo realizó el agente encubierto al supervisor de la DEA Melitón Cordero en el parqueo de un supermercado Supermix, de la avenida República de Colombia.

Las grabaciones que delataron a Melitón
La investigación llevada a cabo por la Homeland Security Investitatións (HSI) incluyó grabaciones de Melitón Cordero saliendo del edificio de la embajada y consulado de Estados Unidos en la avenida República de Colombia y el encubierto lo grabó en el parqueo mientras le hacía el pago para recibir el pasaporte.
Un promotor artístico dominicano implicado
La investigación sostiene que el oficial operaba junto a un promotor artístico dominicano dedicado a tramitar viajes a Estados Unidos. El mecanismo, según los fiscales que tramitan la acusación, indica que parte del dinero se pagó mediante una transferencia y que el resto se entregó en efectivo.

El documento al que tuvo acceso EL DÍA indica que además de utilizar el programa de visa para informantes de la DEA, Melitón Cordero instruía a la persona que le pagaba el soborno a mentirle al vicecónsul en la entrevista diciéndole que tenía varios meses trabajando para la agencia antinarcótica norteamericana como informante para casos antinarcóticos en el país y que el informante recibía pagos periódicos por esta misión estimados en unos 400 dólares. Con eso buscaba darle credibilidad a la versión de que se trataba de un informante.
Las alarmas se dispararon por dos elementos fundamentales. El primero fue una denuncia recibida de que el supervisor de la DEA y el referido empresario artístico (cuyo nombre no está especificado en el expediente para no afectar posibles nuevas investigaciones) estaban facilitando la obtención de visas a cambio de sobornos.

Pero el factor que le dio visos de credibilidad a la denuncia fue el hecho de que en los últimos cuatro años la DEA había tramitado y obtenido 119 visas para informantes de la DEA, una cantidad exorbitante.
Fue por eso que se buscó a un agente encubierto y se hizo la operación controlada bajo la supervisión de agentes especiales de la HSI.
Las pruebas: mensajes de WhatsApp y fotos
Toda la operación fue grabada y es parte de las pruebas con que cuenta la fiscalía federal de Estados Unidos contra Cordero, quien se encuentra detenido en Estados Unidos.
La investigación detalla un conjunto de pruebas poco habituales para un caso diplomático como son mensajes de WhatsApp entre intermediario y agente; envío de fotos de pasaportes desde teléfono oficial; llamadas grabadas instruyendo cómo mentir al cónsul; vigilancia física y cámaras de seguridad de la embajada.
Luego de todo eso, el encubierto utilizado para la solicitud fraudulenta de visa hizo una confirmación ante las autoridades estadounidense en una rueda fotográfica, con lo que se le dio curso al caso.
El programa de visas para informantes de la DEA permite a funcionarios estadounidenses solicitar visas rápidas para personas vinculadas a intereses oficiales o investigaciones.
La acusación sostiene que el mecanismo fue utilizado para fines personales, creando identidades ficticias de informantes.
El procedimiento exige justificar que la persona ayuda a la seguridad o a operaciones del gobierno, por lo que Melitón Cordero instruía al solicitante que mintiera al oficial consular que lo atendiera para que se hiciera pasar como informante siguiendo sus instrucciones.
Al descubrirse el caso, las autoridades federales de Estados Unidos decidieron judicializarla y la embajadora de ese país en Santo Domingo Leah Francis Campos, anunció la semana pasada el cierre temporal de la oficina de la DEA en esa embajada y la suspensión de sus agentes.

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